domingo, 24 de agosto de 2014

Alejandra...

Alejandra, Alejandra, Alejandra. Si por mí fuera te obsequiaría diez días de mi vida.
Diez malditos o benditos días, eso ya estaría a tu parecer.
Tres días para que observaras atardeceres, dos días para pedir deseos a las estrellas más pequeñas, dos días para besar retratos y fotografías olvidadas, un día para crear melodías e inventar rimas, un día para bailar bajo la luna llena y el último para que hicieras lo que te plazca.
Diez días, no once ni doce ¡solo diez! no te doy menos porque sería trampa y es que no te doy más mi Pizarnik querida porque como bien decías... ¿Para qué tanta vida?

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