sábado, 19 de julio de 2014

Cuando te conocí...

Después de tanto tiempo conocí el nombre de esa chica, tanto tiempo esperando que la vida me diera un empujón para inventarme alguna excusa y hablarle. La vi de cerca y percaté que tenía pecas en las mejillas, ojos sumamente brillantes y una sonrisa que deslumbraba a cualquiera.
 ¡Loretta por fin fui capaz de hablarte! ¿Viste mi cara? Eh yo sé que si la viste, estaba pálido y no dejaba de parpadear, me temblaban las rodillas y no fui capaz de sostenerte la mirada por más de 7 segundos. Hablamos de un estúpido trabajo de física que a decir verdad había estudiado mucho solamente para poder ayudarte aunque siempre se me han dado muy bien las matemáticas, la física y la historia, cuando me entere que buscabas algún tutor que te enseñara no dude en ir a buscarte.
 Te extraño Loretta, te extraño como nunca, leo tus cartas cuando te siento lejos, te recuerdo y luego termino escribiendo con lágrimas en mis ojos cosas tan estúpidas como esta. 
- Última hoja de mi agenda de hace cuatro años. 

Mi vida a través de su alma.

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