viernes, 31 de mayo de 2013

Cansada de vivir.

Tanta tristeza, tanta decepción y tanta amargura. No puedo dejar de llorar, solo quisiera dormir para siempre, cerrar los ojos, respirar por última vez y jamás volver a abrirlos. No entiendo, la vida me quedó igual de grande como ese par de zapatos que están guardados en mi cajón.
Si alguien supiera las terribles ganas que tengo de dispararme en la cabeza o hacer un coctel de pastillas y tomarlas, si alguien supiera que me estoy desvaneciendo poco a poco y estoy a punto de mandar lo poco que me queda al demonio quizá…  pero ¿a quién engaño? si alguien supiera seguramente tampoco le importaría.

No quiero, no quiero seguir viviendo ¡ESTOY HARTA! Harta de esta vida que me tocó vivir, estoy hecha de escombros y piezas rotas.  No tengo solución, ya no hay salidas para mí. Yo lo único que necesito es morirme, ya sabes por eso que dijo Cobain… “Es mejor quemarse que apagarse lentamente”.

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