viernes, 30 de noviembre de 2012

Desaparecer.

Muy pronto, cualquier sensación de sol o de viento desaparece y empieza a llover en el interior de tu cabeza. Te olvidas de reír, de caminar. E incluso si pruebas con los sueños, el dolor y sus escoltas medicamentosos se encargarán de recordarte lo muy enferma que estás.


No hay comentarios:

Publicar un comentario