Ser cruel y pesado con la gente no es bueno pero calma los nervios. A uno también lo joden y así va la vida. Si cierta chica engordara 30 kilos dejaría de añorarla pero la memoria la hace cada vez más linda, pule sus rasgos con infinita ternura y borra los detalles adversos. Cuando somos crueles con los semejantes no pensamos en su dolor, pensar en el dolor ajeno es malo para los nervios. nada hay más importante que el propio dolor pero quizá cierta chica también sufre al saber que, a fin de cuentas, la amaba más de lo que creyó siempre."
viernes, 30 de noviembre de 2012
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"No siempre fui bueno con ella, mas bien era un "hijo de puta". La amaba tanto que no sabia que hacer. En vez de darle lo que sentía, de llenarla con ese áspero amor, me lo tragaba. Es algo que todavía no entiendo: su amor me llagaba fácil, en cambio el mio no fluía hacia ella. Creo que su amor reprimía el mío. Ella y su amor formaban una sustancia espesa y mi amor y yo nos quedábamos atascados , entonces me volvía una furia y ella no podía entenderlo. La traté mal muchas veces por que estaba desesperado pero la quería mas que a mi vida y cuando ella se fue mi vida mi vida se apagó.
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