Ese momento en que te sientes una carga, un gran peso... done cada palabra que digas, no es más que un montón de desgracias para otros. No puedes evitar necesitar a alguien, pero prefieres soportar todo el dolor en soledad, porque no eres tan perverso como para hacerlo sufrir contigo. Quieres que sea feliz... no quieres atarlo a ti. Sólo quieres dejarte llevar por la muerte, lentamente, hacia aquel lugar donde no hay nada más que silencio, y donde no hay otra cosa que no sea un poco de paz para tu alma, luego de tanto sufrimiento.

No hay comentarios:
Publicar un comentario