No
eres tú, es toda la expectativa que se formó alrededor tuyo, la esperanza de
curar con un poco de amor las heridas recibidas, heridas que no causaste,
pero que por una extraña razón las quisiste hacer propias para sanarlas…
No
eres tú, es la rapidez con la que sucedieron las cosas, la premura para
despojarnos de la ropa, de los recuerdos, de los fantasmas…
No
eres tú, es la distancia emocional que se abrió entre nosotros. Fue el tenerte
a mi lado y sentirte tan lejos, como si estuvieras en otro lugar, en otro
tiempo y con otra persona…
No
eres tú, son las tardes en las que te esperaba y nunca llegabas.
No
eres tú son los mensajes no contestados, las 20 llamadas perdidas a cambio de
ninguna , las palabras dolorosas y esa confianza tonta con aquellas chicas.
No
eres tú, es tú puto contestador de tu teléfono. Que pensándolo bien está en
todo lo correcto, “la persona que usted está tratando de localizar se encuentra
ocupada”
No eres tú, son tus miles de ocupaciones. Son
tus compromisos, tus reuniones, tus tardes de café, tus sábados familiares, tus
domingos saliendo con alguien más, los lunes para tus amigas, los martes de
cine, los miércoles con tus compañeros de salón, los jueves de integración y lo
viernes si te daba tiempo y no, estabas muy cansado para mí.
No eres tú, en definitiva no eres tú. Soy yo la que no se
merece esto…

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