Estoy en un laberinto sin salida y no sé cómo sentirme.
No me encuentro, mis alas estás rotas, mis ojos rojos de
tanto llorar y mis manos heladas. Estoy
sola, sin nadie, sin superficie para lanzar mi ancla y sentirme bien, no hay respuestas, no hay
lugares, no hay salidas, no hay esperanza, no hay vida, no hay nada.
Soy un tulipán seco, unas zapatillas gastadas, un libro olvidado, un cofre sin tesoro, una camisa pasada de moda, un retrato sin
marco, una guitarra sin cuerdas, soy un
alma vacía… pero te quiero, te quiero con cada uno de mis pedazos porque juntos
estamos rotos y perdidos al mismo tiempo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario