Estás lejos y yo estoy ausente y me pregunto en qué parte del camino me dejaste atrás y te preguntas porque no tome tu mano y caminé detrás de ti. Pero amor mío el mundo no funciona de esa manera, yo no quería seguir viviendo en el regazo de tu olvido, no quería seguir amando tu sombra, no quería seguir queriéndote en silencio y me cansé de ser la última en tu lista de espera. Ahora que estás lejos puedo decirte la verdadera razón de mi ausencia en los últimos meses. Amor de mi otra vida ¡Estaba muerta! si ¡MUERTA! todo sucedió porque aquella madrugada en que decidí dejar de amarte mi corazón salió a buscarte y corrió con la peor de la suerte al encontrarte, te encontró de la mano de una señorita de ojos pequeños y brillantes ¡si! no como los míos...enormes y opacos. Fue ahí cuando mi terco corazón se lanzo al vacío, se rompió en mil pedazos y en una lenta agonía murió y como puedes inferir también morí.
Estuve en un limbo durante meses, recordando tu rostro y llorando hasta crear ríos, mares y océanos. Pero querido bien sabes que nada es eterno ni siquiera el dolor o un corazón roto, mis lágrimas se agotaron y recordarte se hizo menos frecuente. Nunca supe en que momento exacto o el método indicado que usé, pero después de tanto me enteré que te había olvidado y que ahora tenía un nuevo corazón... uno no tan terco y menos olvidadizo, ahora tengo un corazón más fuerte hecho de hierro, de gotas de lluvia y fragmentos de estrella.
Ahora ya no dueles aquí dentro, aquella historia por fin llegó a su fin. Y si, lo admito...que historia más bonita donde tú fuiste el protagonista y yo solo una actriz de reparto.

No hay comentarios:
Publicar un comentario