sábado, 20 de julio de 2013

A un millón de pasos.

 Pensar que hace mucho tiempo estaba a  tan solo un paso de ti, un pequeño paso para tomar tu mano y tejer un par de alas juntos, un paso para derrotar nuestros demonios y aniquilar esa terrible soledad que nos invadía cada vez que discutíamos. No sé si recuerdas nuestras tontas peleas, nuestras eternas charlas y nuestros besos después de una que otra lágrima. Tal vez solo es casualidad pero tengo que admitir que en ese tiempo la vida era de muchos más colores, los árboles florecían más deprisa, las nubes formaban figuras bonitas, las gotas de lluvia no dolían, las estrellas brillaban de una manera especial, las personas sonreían más y yo me sentía completa. En realidad me creí esa estupidez de un tú y yo por siempre, creí esas tontas ideas de envejecer juntos, permanecer unidos hasta después de tener canas y ver a nuestros nietos crecer ¡Sí! Nietos… se suponía que íbamos a ser un par de ancianos descarriados, se suponía que íbamos a ser felices para siempre,  pero entonces comprendí que los finales felices solo están en cuentos y es que... ¿en dónde más podrían estar?
¿Y ahora qué? Todas las promesas están rotas y enterradas en un jardín olvidado y muerto,  ahora estoy a un millón de pasos de ti. Un millón de pasos que aunque quisiera ser valiente e intentara recorrerlos  en el paso número 999999 tú caminarías otro millón de pasos más.
Ahora camino sola y dar pasos es bastante difícil pero eso no es algo que importe mucho. Solo espero  que tus pasos no sean tan dolorosos como los míos, camina siempre acompañado y  si tus pies te fallan no olvides que tienes un par de alas que tejí para ti.



No hay comentarios:

Publicar un comentario