lunes, 24 de junio de 2013

Como un osito en primavera.

"—Me gustas.
—¿Cuánto?
—Me gustas como un oso en primavera.
—¿«Un oso en primavera»? ¿Qué es esto? ¡«Un oso en primavera»!
—Imagina que paseas sola por un prado y se te acerca un osito con la piel aterciopelada y unos ojazos. De pronto el osito te dice: «¡Buenos días, señorita! ¿Quiere usted rodar conmigo?». Entonces tú y el osito pasan el día entero rodando abrazados por una ladera sembrada de tréboles. Es bonito, ¿no?
—Muy bonito.
—Pues a mí me gustas tanto como eso."





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