Porque todo lo que necesito es a ti, en mis días en mis tardes, en mis noches, que me enseñes a ser fuerte, a no rendirme, a que todo pierda importancia.. la suficiente para hacer lo que sea por ti, quizá ya lo es pero el miedo y la inseguridad no se van del todo.
Solo quiero pasar el resto de los días a tu lado, poder estar en tus brazos los días fríos, poder tomarte de la mano siempre, dibujarte sonrisas, que me hagas enojar y después lanzarme a ti y besarte, quiero que estemos juntos hasta el último latido, compartir cada risa, cada lágrima, vivir cada plan, tener trillones de fotos, besarnos en distintos lugares del mundo, besarnos como locos sin importar qué... solo quiero eso y si los dos lo intentamos así será, no será algo fácil porque sin duda valdrá la pena.
Tal vez sea un poco egoísta pensar que tienes que ser feliz solo conmigo pero entiende.. ¿cómo yo podría soportar verte sonreír si es por alguien más? supongo que tendré que quitar esa idea porque lo más importante es tu felicidad, conmigo o sin mi... pero igualmente sé que lo serás... no sé como haces pero mientras escribo esto te robas todos mis suspiros, siempre lo haces... haces que me sienta como en las nubes, encima de la luna, haces que todo se vuelva perfecto, tú tienes esa capacidad de hacerme la mujer más afortunada y también la más triste, a tu lado nada es imposible y ojalá tu hagas todo lo posible para estar conmigo porque es una promesa, yo lo haré.
Carta que nunca entregué, escrita a comienzos del 2012.

No hay comentarios:
Publicar un comentario