"A fin de cuentas, ¿existe algo que no esté conectado con ella, que no me la recuerde? No puedo bajar la vista al suelo sin que sus rasgos se dibujen en las losetas. En cada nube, en cada árbol, cuando aspiro el aire nocturno, percibo su reflejo en cada objeto, y de día, ¡su imagen me rodea! La cara más normal, de hombre o de mujer, mis propios rasgos, se burlan de mí por el parecido. ¡El mundo entero es una estremecedora colección de testimonios de que ella existió y la he perdido!"

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