"Quizá no soportase su alegría y quisiera acabar con ella, asesinarla como se asesina un pájaro que molesta con sus cantos en el jardín. Hay seres tan envenenados que detestan a quienes irradian fortaleza y contento y, en lugar de limitarse a alejarse de ellos, les tienden las redes y los cazan y los sepultan bajo toneladas de tierra por darse la perversa satisfacción de ver cómo muere lentamente todo aquello que odian."

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