lunes, 4 de marzo de 2013

Nada.

“No sé muy bien por qué te estoy escribiendo. Para serte franca, apenas si he pensado en ti desde que llegué. Pero de repente, después de todo este tiempo, siento que tengo algo que decir y que si lo escribo rápidamente, mi cabeza estallará. No importa si lo lees, ni siquiera importa si voy a enviar estas líneas, suponiendo que eso pudiera hacerse. Tal vez escriba sólo porque no sabes nada, porque estás lejos de mí y no sabes nada”.”


No hay comentarios:

Publicar un comentario