"Estoy en un café esperándolo, y el esta retrasado. Es solo un minuto así que no es tan grave.
La primera etapa: Me encanta que llegue tarde. Me parece que lo hace mas humano, lo vuelve mas atractivo.
Segunda etapa: Reviso mi agenda, me cuestiono a mi misma, quizás yo me equivoque. Invento escenarios. Me imagino llegando tarde a otro café. Entonces miro donde estoy, y estoy en el lugar correcto. Han pasado 32 minutos.
Tercera etapa : me digo a mi misma, que no me importa esperar. Me mantengo ocupada, leo. Hago como si leyera el mismo párrafo maldito. voy al baño, ordeno algo. Ahora lo odio. Lo insulto en mi cabeza. Pienso en tres frases geniales que serán perfectas cuando el aparezca.
Pasaron 39 minutos. Él llega. Agitado, apuesto… Había mucho transito. Así que lo disculpo, pienso es completamente normal que llegue tarde. Porque soy débil, y a alguien que pones en un pedestal, siempre tiene razón."

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