"Lo invito, un lunes por la mañana a caminar bajo el sol, a prepararle un café caliente. Lo invito a una vida feliz, a una vida en mis brazos. Lo invito a mi boca que lo nombra, a mi cuerpo que lo extraña. Lo invito a vivirme, lo invito a conjugar versos en mi piel. Lo invito a una tarde lluviosa, a un camino empedrado para caminarlo juntos. Señor, yo lo invito a pertenecerme en libertad, lo invito a desplegar sus alas en mi cielo, lo invito a vivir en mis suspiros. Habite señor cada rincón de mi mente, nombre cada poro de mi piel. Yo lo invito señor a vivir el presente, el ahora. Yo lo invito señor a hacer realidad el “nosotros”. Lo invito a decir te quiero con los ojos cerrados, lo invito a sentir que existo si me nombra. Hoy lo invito señor a mi vida, pase, quédese y ¡viva!."

No hay comentarios:
Publicar un comentario