jueves, 14 de febrero de 2013

La verdad.

"— Y ¿que paso?
— Se asusto…
—¿Cómo que se asusto? ¿Pues que le dijiste?
— Nada, bueno, le dije la verdad.
—¿Que verdad?
— Pues que lo quería, que lo quería con toda mi corazón, que solo de verlo el alma se me hacia más blanca, más pura. Para continuar le hice ojitos coquetos y aclare mi garganta y con la voz más tranquila del mundo le dije “te quiero para padre de mis hijos”. Salio corriendo comprendes, él no me quiere…
—Tranquila, ya vendrá el adecuado, al que no le tendrás que decir nada. Al que solo con mirarte los ojos te dará lo que nunca le pidas…porque ya lo sabrá todo."



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