"Cierra la
puerta y siéntate en mi cama. no es necesario que hables, te entiendo con tan
sólo mirarte. sé que no has venido en son de amigos, pero tampoco de
desconocidos. entiendo que quieres hablarme, preguntar como he estado todos
estos años. entiendo que quieres abrazarme y decirme cuanto me has extrañado.
lo sé porque no soy tu amiga, ni tu desconocida. lo sé porque fui todas las
mujeres de tu vida: tu hermana, tu mejor amiga, tu novia, tu ex, tu vacile, tu
confidente, tu redentora, tu alma gemela, tu enemiga, tu amante…
fui todas las mujeres de tu vida, y aunque sean tan distintas lo único que las
unía era el amor que sentían por ti, por nosotros. es que cuando una mujer ha
mostrado tantas facetas a un sólo hombre, por más indiferencia que exista, se
sabe del pacto subliminal que ninguno tiene que mencionar. se sabe que existe
un hilo invisible que los une, porque se han entregado tantas cosas que los han
dejado tan vacíos. se sabe que aunque el cielo se caiga y el mar se revele,
siempre podrás encontrarme y llorar en mi regazo. es que para mi o para ti, no
existe etiqueta que valga. lo hemos sido todo siendo tan nada."

No hay comentarios:
Publicar un comentario