— Nunca sabrás lo bien que me ha hecho conocerte — dijo —. Jamás tendré oportunidad de llevarte al cine, ni de invitarte a caminar por la playa, ni de hacerte el amor, pero todos los días agradezco a Dios por haberte tenido en mi vida por un tiempo. Eso es un milagro.

No hay comentarios:
Publicar un comentario