"Me siento sola. Un vacío existencial me penetra cada entraña, cada sector vivo de mi cuerpo. Llorar no es una opción, porque en parte soy yo la que decidí (y sigo decidiendo) estar sola, pero me cuesta aferrarme a las consecuencias y no hablo de una soledad amorosa, si no de aquella de compartir el alma, la que te llena de felicidad. Supongo que son estos días, dudo que esto siga por mucho tiempo, pero mientras tanto parece interminable. Mi interior se retuerce en desesperación ante todo ello. Me siento aislada en todo lugar que piso, nadie me conoce realmente, lo que me gusta y anhelo. Es como perderse entre el anonimato, doloroso anonimato de la sociedad."

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