Si soy
complicada, no me lo digas. Porque, no es a eso a lo que vinimos al mundo. No
estamos acá para que nos comprendan sino para que nos quieran. Fíjate sino, el
amor más incondicional como es el de la familia o los verdaderos amigos (vale,
existen excepciones pero vayamos a lo más general): ellos siempre están ahí
cuando los necesitas, ellos te quieren y valoran pero ¿crees que te entienden?
Pues no. Hay actitudes en las que no estarán de acuerdo, actitudes que les
parecerán una locura pero de todos modos te quieren.
Entonces, eso
es lo único que no te voy a pedir. Sí, abrázame y no me sueltes. Dime te quiero
y hazme sonreír. No me mientas ni metas excusas, siempre dime la verdad por más
dolorosa que esta sea, recuerda siempre la mentira duele más. Valora y respeta
mis opiniones. Bésame cuando estemos a solas y en frente de tus amigos también.
Pero, no te pido que me entiendas porque no lo lograrás. Sólo ámame y no me dejes sola.
Eso solamente.

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