"No creo que otra persona entienda el deseo
de morir tan acabadamente como lo entiendo yo o como lo entienden los suicidas.
No sé si hay alguna sensación peror: sentirse mal por estar sano, querer morir,
desaparecer de manera fulminante. Y luego ver a tus viejos haciendo la cena todo
mientras tu silenciosamente planeas tu muerte, exquisita, necesaria,
inminentes, inexorable. Tener tanto odio, por uno mismo, tanto que hasta nos
parece irreales e inentendibles todos aquellas años de convivencia con nuestras
mentes perturbadas, tantos años de soportarse a uno mismo.Y luego llegan los
reproches: ¿por qué no me di cuenta antes de que me odio? ¿Por qué no me
eliminé tiempo atrás? Entonces llaménme egoista, pero no pienso soportar este
dolor. La gente es tan moralista, tan hipócrita. No entienden lo que se siente;
no lo pueden entender porque la depresión llevan a la persona al extremo. Te
tortura, te deshace adentro. Tus tripas, tu estómago, tu garganta , tu pecho,
todo le pertence a tu enfermedad: necesitas morirte porque sabes que no tienes
nada más que hacer en este mundo. Que te duele demasiado estar vivo y que
aunque seas una excelente alumna, una hija adorable y una amiga incondicional,
no tienes fuerzas para seguir jugando esos papeles. Te das cuenta de que te
pasaste la visa actuando, pensando que si te disfrazabas con diferentes
personalidades ibas a poder por fin tapar tu verdadero ser; el que quiere morir
por que no puede elegir otra cosa. Pero, por favor, díganme si estoy aterrada.
¿Si ustedes estuvieran muriéndose de dolor por alguna razón, no les gustaría
acabar con ello?¿O prefieren morirse de sufrimiento lentamente y caer en una
inevitable agonía a fin de no molestar a terceros? Además, déjenme decirles que
cuando hay dolor, los demas dejan de existir. No se piensa en nadie más, no se
piensa siquiera en uno mismo : porque dejas de existir como persona, pasas a
ser simplemente un vegetal con ganas de suicidarse. No más que eso. Tu fin último
es planear un suicidio con clase, con estilo, para al menos no dejar todo
ensangrentado. Los otros no existen: son la muerte, las pastillas, la soga, el
balcón, la bañera, el secador de pelo, el maldito tren, lo que fuera. Eres tú y tu muerte, más próxima que nunca. Y esta vez
es claramente inevitable."

No hay comentarios:
Publicar un comentario