Una mañana más esperando, no sé de qué me sorprendo. La
misma historia de siempre, cada día una desilusión que me acaba
importando cada vez menos. Será la costumbre, o que tal vez ya no albergo
ningún tipo de esperanza. Decepción y resignación. Es lo único que me queda.
¿Hasta dónde seré capaz de aguantar?, ¿hasta cuándo?

No hay comentarios:
Publicar un comentario