"
No pensaba
escribirte... pero ya sabes (si
es que recuerdas) que a veces me agarran esosataques de melancolía y
quiero saber de la gente a la que quise... a la que quiero. Y entonces apareció
tu recuerdo en mí y la pregunta de cómo estarías. Me han dicho que se te ve
feliz, incluso me han llegado a decir que estás mejor que nunca. Que vas
diciendo por ahí que irte fue una de las mejores cosas que te pasó en la vida.
Y aunque en el fondo mi corazón se estremezca al escuchar esas cosas, estoy
contenta por ti. Me alegro que tu nueva vida te vaya mejor de lo que jamás
creerías... me alegra que no te doliera irte. Supongo. Me
duele un poco, ¿sabes?. El no saber de ti, el hecho de que no quieras
saber de mí. ¿Es que acaso tu eres capaz de olvidar todo lo que hemos vivido
juntos en un abrir y cerrar de ojos? ¿Pasar de ser nosotros dos un mismo ser, a
ser dos seres distintos, ajenos, que no se conocen?. Lo siento... no quería
replicarte. Supongo que estoy contenta por el echo de que no te vinieras abajo
(como yo), que no lloraras por mi ausencia (como yo por la tuya), que no
vivieras pensando las 24 horas del día en mí (como yo en ti). Es solo que tengo
esa amarga sensación que te va tan bien sin mí, que has despegado tus alas y
echado a volar, que has florecido como al comenzar una primavera, que has
brillado como los rayos del sol... y en cambio yo, me he quedado atascada. En
la fría oscuridad, con las alas desplomadas sobre el suelo, con los pétalos
caidos.
Y no sé, no sé como hacer para olvidarte de la misma manera que has hecho tú
conmigo. Porque eso es lo que tú has hecho, ¿no es cierto? Me has enterrado,
enterrado mi recuerdo como si de un cadaver se tratase, muchos metros bajo
tierra, en lo más profundo... y después has plantado un bonito césped encima,
todo similar al que hay alrededor, para nunca encontrarme...
Ahí estoy yo, muriendo bajo tierra, pero
todavía viva, intentando respirar, intentando encontrar el camino de salir de
ahí, abrir un túnel por tu corazón y salir a la luz. A la luz de tu sonrisa, de
tus abrazos, de tus dulces palabras.
Dime como hago para
salir... ayúdame a encontrarte, ayúdame a vivir. A tu lado, no sé otra manera..."
No hay comentarios:
Publicar un comentario