lunes, 19 de octubre de 2015

Hey pequeña...

Hey pequeña, tú no vales nada. ¿Es que acaso te pagan por ser un estorbo? Eres una maleducada grosera, eres una inútil, no haces nada además que esa carrera que escogiste solo te permitirá un cargo de secretariado.
Hey pequeña,  ponte la ropa que a mí me gusta, inscríbete a ese grupo de danza porque ese de música es basura, arréglate y péinate porque pareces una desconocida.
Hey pequeña, me avergüenzas ¿Por qué no puedes ser como tu prima?, tus amigas me caen mal y obviamente no puedes salir con ellas porque tienes que quedarte aquí conmigo. Aprende a hacer manualidades o haz algo pedazo de inútil.
Hey pequeña, deja de tragar, mírate a un espejo ¡Pareces una vaca!, ponte a hacer ejercicio para que así alguien te pueda querer, acuérdate que a las niñas gordas no las quiere sino la mamá.
Hey pequeña, deja de estudiar y ponte a trabajar porque te has vuelto una atenida que quiere todo regalado, no haces absolutamente nada acá, vete de mesera o a vender zapatos.
Hey pequeña, eres una gorda infeliz, estoy aburrida que vivas aquí conmigo, empieza a buscar otro lugar porque en realidad tú me tienes harta.
Hey pequeña, deja de comer a escondidas que pareces una marrana ¡Maldita gorda!
Hey pequeña, ¡Cállate! Yo nunca me equivoco,  todos mis golpes e insultos te los mereces.
Hey pequeña, nunca serás nadie, nunca serás nada…


Las palabras no son balas pero aun así hieren peor que estas.